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La clave para mantener un cerebro joven: reducir el consumo de azúcar.

Diversos estudios revelaron que el cerebro decrece en aquellas personas que consumen demasiada azúcar agregada. Recomendaciones para disminuir su consumo.

La Neurociencia ha crecido en los últimos tiempos y cada vez sabemos más acerca del funcionamiento de nuestro cerebro. Pasamos de tener casi nula información a conocer qué alimentos lo mantienen joven, las maneras en que se generan nuevas neuronas, cómo lo utilizamos y a qué edad se empieza a deteriorar, entre otras cosas.

Diversas investigaciones dieron cuenta de los efectos de la azúcar agregada en el cerebro que, si bien es una fuente de energía como siempre se creyó, no sería necesaria consumirla de esa forma, ya que de por sí el cuerpo se encarga de generarla. Todos los alimentos mutan en glucosa, específicamente, los cereales, legumbres, productos lácteos, frutas y verduras, o sea aquellos que concentran carbohidratos.

Ahora bien, ¿qué efectos tendría el consumo excesivo para el cerebro?

Un grupo de investigadores de la Universidad de Boston estudiaron a más de 4000 pacientes durante dos años y comprobaron que las bebidas azucaradas reducían el volumen cerebral y disminuían las capacidades mentales. También se observó menor espacio para regular el flujo sanguíneo.

Recomendaciones para tener un cerebro saludable.

• Reemplazá los refrescos llenos de azúcar por agua o jugos naturales.

• Cambiá los cereales endulzados del desayuno por los que son integrales o contienen avena, semillas y/o frutos secos.

• Leé las etiquetas de los productos y evitá los que llevan azúcar agregada.

• Si vas a comer chocolates elegí el amargo.

• Utilizá azúcares naturales que son ricas en antioxidantes y fibras como la miel, stevia, el sirope de arroz integral, el jarabe de arce, azúcar de palma de coco, entre otros.

Asimismo, se aconseja incorporar a la dieta cotidiana alimentos de hojas verdes, frutos secos, arándanos, pescados, semillas y aquellos que contengan vitaminas B3, calcio, ácido fólico y hierro.  De esta manera, tendremos un cerebro joven y saludable.

La alimentación consciente y los hábitos saludables son la primera recomendación para prevenir enfermedades.  Cuando uno empieza a mejorar su dieta cotidiana los cambios positivos en nuestro cuerpo aparecen rápidamente. Generalmente, los solemos ver reflejados en nuestra piel, cabello y energía durante el día.